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La devoción a Santa Marta por encima de todo

10 de agosto de 2020

La silueta de Santa Marta inconfundible

El pasado 29 de julio fue, en la Hermandad, un día de Santa Marta muy parecido al de otros años, pero al mismo tiempo distinto. Parecido porque la devoción a la Santa volvió a ser la nota predominante de la jornada. Cientos de hermanos y devotos se acercaron a la parroquia de San Andrés para venerar a la imagen titular de nuestra hermandad. Decenas de fotoperiodistas acudieron a las 6 de la tarde, a pesar de las altas temperaturas, a inmortalizar el bonito altar montado por nuestros priostes con los nardos adornando y embriagando la parroquia. Incluso, antes de abrir las puertas, a las 6 y media de la tarde, se formaban colas de una veintena de personas esperando para acceder al templo.

De nuestros hermanos, lo mismo de siempre. El día de las familias. El día del regreso a nuestros orígenes venerando a la devoción que dio pie a nuestra hermandad. Hermanos como nuestro querido Pepe López Arjona, que a sus 92 años, y acompañado de sus dos hijas, no faltó a la cita con la imagen de su devoción. Y también los niños. El grupo de pequeños que en un futuro pueden llevar las riendas de nuestra hermandad y que vivían un año más la importancia de la transmisión de la devoción arraigada en San Andrés en torno a la mujer de Betania.

Pero no todo fue normal. Las mascarillas, el gel hidroalcohólico, el aforamiento del templo. Y dos aspectos más destacables. La Santa estaba en el Altar Mayor expuesta a la veneración de los fieles, pero no en besamanos como suele ser habitual. Las medidas sanitarias generadas por el Covid impidieron celebrar el culto de reglas con normalidad. La otra nota destacada fue la necesidad de cerrar la cancela del templo, minutos antes de la misa de 9, ante la cantidad de personas que se congregaban en el interior de la iglesia. Cerca de medio centenar de fieles, en su mayoría hermanos, estuvieron esperando en la plaza Fernando de Herrera a que se volvieran a abrir las puertas para, al menos, ver a Santa Marta en su día.

Pasó el día de Santa Marta pero, a pesar de las dificultades, la devoción marcó la jornada por encima de todo.

Santa Marta tan bella como siempre.