Los seglares ante los retos de nuestro tiempo: Secularización y Nueva Evangelización

de abril
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La segunda mesa redonda de esta edición del ciclo “Cristianismo y Sociedad” está inspirada en el espíritu y la temática del Seminario de Estudios Laicales que organiza la Delegación de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Sevilla durante este curso bajo el título “Secularización y Evangelización: nuevos desafíos para la Fe”, trasladándolo a nuestra sede y aportando también la visión desde las HH. y CC.

Intervinientes:

  • D. Enrique Belloso Pérez
    Delegado Diocesano de Apostolado Seglar
  • D. César Hornero Méndez
    Diputado de la Archicofradía de Jesús Nazareno, miembro de la Delegación de Apostolado Seglar
  • D. José Javier García-Carpintero
    Coordinador de SS. CC., miembro de la Delegación de Apostolado Seglar

Moderador: N.H.D. Francisco Javier Márquez Guil

Esta mesa redonda forma parte de nuestro Ciclo Formativo "Cristianismo y Sociedad" que venimos desarrollando ya hace años, con el objetivo de reflexionar sobre la realidad de la Iglesia y temas de actualidad a la luz de la doctrina de la Iglesia y el magisterio.  Este segundo encuentro, que hemos titulado “Los seglares ante los retos de nuestro tiempo: Secularización y Nueva Evangelización”, tendrá lugar en nuestra Casa- Hermandad el próximo viernes 16 de diciembre a partir de las 20:30 h.

¿Por qué proponemos este tema?

Para enmarcar lo que pretendemos en este nuevo encuentro formativo de la Hermandad de Santa Marta, ofrecemos  un resumen del texto introductorio del referido ciclo de la Delegación de Apostolado Seglar:

“Es tiempo que la Iglesia llame a todas las comunidades cristianas a una conversión pastoral, de sus acciones y estructuras, para hacer una Iglesia doméstica y popular… que presente a Cristo como la mejor propuesta de sentido para el hombre y la mujer de hoy” (Lineamenta, Sínodo sobre la nueva evangelización, para la transmisión de la fe cristiana)
Siempre la esperanza cristiana nos abre amplios horizontes para presentar de nuevo a Cristo, el Señor, ante nuestros contemporáneos.

Desde esta perspectiva, el Seminario de Estudios Laicales quiere seguir propiciando una reflexión y un diálogo constructivo sobre una serie de temas que nos interesan a todos iluminados por la Palabra de Dios, la Doctrina Social y el Magisterio de la Iglesia. En estos momentos de Nueva Evangelización y de cambios profundos de nuestra sociedad los creyentes estamos llamados a dar respuesta, a ofrecer a todos nuestra vocación cristiana, que nos impulsar a servir a nuestra sociedad a través de iniciativas diversas y de una presencia pública, activa y comprometida en medio del mundo.
Durante el Seminario, en siete sesiones, se ofrecerán de nuevo visiones complementarias sobre cuestiones clave de nuestros días, desde una sana y positiva laicidad, teniendo en cuenta la huella de la secularización en nuestras vidas. Entrando a reflexionar sobre la globalización como una oportunidad para transformar nuestra sociedad, haciéndola más solidaria, los desafíos de los medio de comunicación ante la cultura digital, una nueva economía más justa, la ecología de la persona humana, una nueva política es posible, y todo ello con una perspectiva abierta de ser Iglesia en esta Nueva Evangelización a la que hemos sido convocados por SS el Papa Benedicto XVI.

Siempre un ejercicio de diálogo comprometido arroja nueva luz sobre las circunstancias que día a día nuestra comunidad vive como una oportunidad para la conversión y la evangelización. Una parte de nuestra sociedad nos observa con indiferencia, otros nos miran con ojos de tiempos pasados, nosotros mientras seguimos en nuestras tareas, una de ellas es presentar y ofrecer lo mejor que tenemos nuestra fe para ser vivida y compartida. Este sigue siendo el objetivo último de estas sesiones del Seminario de Estudios Laicales ofrecer criterios, orientaciones, dialogar para construir, reflexionar desde la razón, en suma, contemplar la verdad de nuestra fe ante los problemas y dificultades que nos vamos encontrando, con la confianza plena de sentirnos edificados y arraigados en Cristo.

Experimentamos en la historia que el hombre se vuelve arrogante sin su fe en Dios, sin esta fe en muchas ocasiones olvidamos, como seres humanos, cual es el sentido de nuestras vidas. Hoy vemos como se constata una especie de eclipse de Dios que unido a la tentación de vivir la fe según una mentalidad individualista, podemos correr el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo. Sin embargo, los cristianos sabemos que no caminamos hacia el silencio de la nada, sino que caminamos hacia Él que es nuestra meta y principio, y también el de toda la humanidad.