Formación

Solidaria con la misión educadora de la Iglesia, la Hermandad asume la parte que le corresponde en la evangelización del pueblo cristiano, particularmente en aquellos que de alguna manera viven o expresan su religiosidad con ocasión de los actos de culto y de la estación de penitencia. Educar la piedad cristiana, promover la educación popular en la fe y cristianizar la religiosidad del pueblo en una creciente madurez de la fe en Jesucristo será un objetivo permanente de sus actividades. 

    La Hermandad organizará grupos de estudios entre sus miembros u otro tipo de actividad formativa, para ayudarles a su formación permanente en materia catequética, litúrgica, apostólica, educativa y social. 

    (INTRODUCCIÓN A LA REGLAS: Espiritualidad de la Hermandad, III; Regla 39ª)

“La Iglesia debe escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas. Es necesario por ello conocer y comprender el mundo en que vivimos, sus esperanzas, sus aspiraciones y el sesgo dramático que con frecuencia le caracteriza”.

(Gaudium Et Spes, 4)

La formación representa junto a los cultos y la caridad una de las actividades más importantes de la hermandad. Cada ejercicio, se organizan conferencias dentro del ciclo Cristianismo y Sociedad donde se tratan, desde un punto de vista religioso, temas de actualidad y que afectan a la vida del cristiano en el mundo actual. Igualmente, se organiza un ciclo formativo sobre temas relacionados con la historia ó la doctrina de la Iglesia.

También se organizan retiros en Adviento y Cuaresma para destacar estos momentos fuertes en el año litúrgico. Toda esta actividad intenta cumplir la misión establecida por nuestras reglas y, en general, la misión evangélica de la Iglesia.