Textos y Publicaciones

Hermano Mayor

Isidro González Suárez

Mayo, mes de Nuestra Señora de las Penas

1 de mayo de 2015

Queremos, esperamos y deseamos que la Virgen Santísima esté presente en mayo y siempre en nuestra Hermandad de Santa Marta

Isidro González Suárez
Hermano Mayor

Tras un histórico Lunes Santo, en que recibimos la vista de S.M. el Rey Felipe VI en la Parroquia de San Andrés para contemplar la salida de nuestra Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, que fue, una vez más, el culmen de la devoción de los hermanos de Santa Marta, la vida y la actividad de la Hermandad se concentra en este tiempo pascual, como los Apóstoles reunidos en el cenáculo, alrededor de nuestra Madre, de Nuestra Señora de las Penas.

Celebramos el tiempo grande y fuerte de la Pascua, los cincuenta días que van desde el Domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés, alrededor de Nuestra Señora de las Penas, la mujer creyente que encontramos desde el Génesis (la nueva Eva tras la caída por el pecado) hasta el Apocalipsis (coronada de doce estrellas y con la luna bajo sus pies), como modelo y guía en nuestra Fe y en nuestra vida, desde su modesta y sencilla vida de Belén y Nazaret hasta el desgarro tremendo de sus Penas en el Calvario y el Sepulcro, donde parecía que todo acababa en su vida terrenal; y que tras su Asunción, la reconocemos como el mejor ejemplo a quien seguir por todos los que caminamos en este valle de lágrimas.

Los cultos solemnes en honor de Nuestra Señora de las Penas, en estos hermosos atardeceres del mes de mayo son un remanso espiritual para escuchar la Palabra de Dios y orar al Señor con la Madre del Resucitado. Y culminarán el domingo –día de la Resurrección- con la Función en su honor, este año en la Solemnidad de la Ascensión, en la que el brillo de la liturgia nos hará vivir como Hermandad la importancia de la Pascua, celebrada “con alegría y exultación como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como “un gran domingo”. Este día tendremos nuestro “Acto de Entrega a María”, en que un hermano tomará la voz de toda la Hermandad para ofrecerle a nuestra Madre nuestros afanes y trabajos de todo el año, nuestras inquietudes y problemas personales y comunitarios. Asimismo, también daremos gracias a Dios por los hermanos que cumplen los XXV años de pertenencia a la Hermandad y por su fidelidad y entrega demostrada en este tiempo.

La Junta de Gobierno tiene la responsabilidad de fomentar y la ilusión de conseguir que estos cultos en honor de Nuestra Señora sean cada vez más solemnes y participados por un mayor número de hermanos; en que nos reunamos con gozo y fraternidad ante el altar de nuestra Madre en este tiempo de Pascua, para culminar así todo lo que tan intensamente vivimos en la Cuaresma y Semana Santa, reconociendo que la Virgen participa en la alegría de la Resurrección de su Hijo, y en la espera de Pentecostés, del don del Espíritu Santo, para afrontar todos reunidos bajo su manto un nuevo curso en la vida y los afanes de nuestra Hermandad.

Así queremos, esperamos y deseamos que la Virgen Santísima esté presente en mayo y siempre en nuestra Hermandad de Santa Marta.