Caridad
Nuestro amor a los pobres se manifestará en obras concretas purificadas de todo paternalismo. Guiados por los criterios y los modos evangélicos, los hermanos cooperarán con decidida caridad a combatir la miseria, la injusticia y las desigualdades sociales. Procurarán una sólida formación social inspirada en la doctrina de la Iglesia, haciéndola materia habitual de meditación y elemento esencial de la formación de la conciencia.
La Hermandad llevará a cabo su acción caritativa y social, bien por propia iniciativa o a través de Caritas Parroquial o Diocesana. De manera especial se prestará a promover la asistencia humana, cultural y espiritual a los hermanos, a los hijos de éstos que puedan necesitarlo, a los hermanos enfermos, a los familiares y hermanos ancianos, y, en general, a cuantos lo necesiten en la comunidad parroquial. Igualmente contribuirá a las obras asistenciales de la comunidad diocesana.
(INTRODUCCIÓN A LA REGLAS: Espiritualidad de la Hermandad,VI; Regla 23ª)
Cuando nos hicimos cargo de la Diputación de Caridad de nuestra Hermandad, fue nuestro primer objetivo el que ésta no fuera gestionada sólo por el miembro de la Junta de Gobierno que ejerce dicho cargo; sino que, por el contrario, la Diputación se convirtiera en un grupo lo más numeroso posible que llevara a cabo todas las cuestiones a desarrollar. A los tres meses de iniciar su andadura la nueva Junta de Gobierno, esto es hoy una gozosa realidad y la Diputación se gestiona por un grupo de hermanos que conforman lo que queremos que sea la Comisión de Caridad.
A esta Comisión se han ido sumando los primeros voluntarios con los que vamos conformando nuestras ilusiones para hacer partícipes al mayor número de hermanos posible en las tareas de caridad.
Por ello te pedimos tu tiempo para que puedas cooperar con cualquiera de los proyectos que tenemos en marcha
La Comisión de Caridad


