La Estación
de Penitencia es un acto de culto corporativo de la Hermandad,
que tiene por objeto acudir a la Santa Iglesia Catedral, en oración,
sacrificio y austeridad, uniéndos e a Cristo paciente en expiación
de todos los pecados de los hombres y de los propios, procurando suplir
a la Pasión de Cristo con nuestra propia pasión, y participando
de la situación penitencial de la comunidad cristiana. La Estación de Penitencia tiene lugar en la tarde del Lunes Santo. Ante la imposibilidad o dificultad razonable para realizarla y no pueda preverse la misma, la Junta de Gobierno está facultada, entre otras cosas, para sustituirla por un acto penitencial y comunitario en el interior del templo en presencia de nuestros Sagrados Titulares. La Hermandad hará su Estación de Penitencia con un solo paso, de los llamados de misterio, en el que se representa el momento en el que Cristo, acompañado de Nuestra Señora de las Penas, es trasladado al Sepulcro, medio envuelto en una sábana blanca a manera de mortaja, por José de Arimatea y Nicodemus. En el lado izquierdo aparece, arrodillada, María Salomé, y en el derecho, María Magdalena. También acompañan al Señor: Marta, María Cleofás y San Juan. Las vestiduras de las veneradas imágenes figuran sin bordados en el paso. Para participar en este acto (todos los hermanos tienen la obligación) es imprescindible vestir la túnica negra, sin brillo, de cola, abierta desde el cuello hasta la cintura y ceñida con cordón franciscano sobre el lado derecho, con tres nudos sobre el cabo largo. Se complementa con antifaz de igual color y tejido, sobre cuyo centro irá bordado el escudo. La cartonera del antifaz (capirote), de la que prescindirán los manigueteros y hermanos con cruces (penitentes), pudiendo hacerlo igualmente el portador de la Realeza de María, medirá como mínimo un metro. Los cirios que porten los nazarenos serán de color azul. Los hermanos pueden ir descalzos, en caso contrario llevan sandalias y calcetines negros. Además, deben portar la medalla de la Hermandad colgada al cuello, sobre la túnica, y desprenderse de todo complemento de vestir salvo el anillo nupcial. El Párroco de la feligresía y el Director Espiritual pueden participar en la Estación de Penitencia sin la túnica de nazareno, pero respetando el hábito propio de su estado. En la Estación de Penitencia se prescindirá de acompañamiento musical. |